02 diciembre 2008

Viviendo para el fin de semana...

"(Well, well, I)
Owe it to myself
(Well, well, I)
Gonna party..."
-O'Jays, Livin' for the Weekend.

Nos la debíamos. Y cumplimos con creces. Living for the Weekend, este 29 de noviembre pasado, en León, fue brutal.

Esos adjetivos se prodigan ya a la ligera y a cualquier cosa. No es este el caso, ya que cualquier adjetivo se quedará corto. La fiesta fue total. No nos dejarán mentir.

Fue una noche de verdadera Camaradería, con un mercadillo de artículos (ropa, discos, cintas, fanzines, hojas informativas: presentamos el número 3 de nuestra querida Snap!), la proyección de excelentes películas de culto Sixties en blanco y negro, algo de cerveza y la mejor música de todas. La verdad es que fue una fiesta impecable de la que salimos tambaleándonos a la buena -y a la mala- porque la noche no nos noqueó, pudimos con ella.

Propios y extraños se levantaron al domingo siguiente aún tarareando ese Soul machacón cortesía de The Groovie Merchant (por mucho el mejor DJ de la ciudad... y tal vez no sólo de esta), tamborileando esos extraños ritmos que FourBee y Le Substitute nos hicieron bailar o buscando entre los discos para escuchar de nuevo esa canción que todos cantamos desde el fondo de nuestras barrigas llenas de brebajes extraños con las que Mara Pop! y Cisneros abrieron y cerraron la noche, respectivamente... ¿Es que hay algo mejor?

They call it stormy monday, but tuesday's just as bad... Pero siempre tendremos el fin de semana. ¡Gracias a todos los que asistieron, apoyaron, bailaron, bebieron, cantaron, intercambiaron, compraron, ligaron, discutieron, besaron, pincharon, criticaron, adoraron...! Los weekenders, únanse.

Nos vemos pronto. León se mueve.

18 octubre 2008

Levi Stubbs (1936-2008.)

Levi Stubbs ha muerto. La noche del 17 de octubre, se fue a dormir y nunca despertó. En este mundo al menos, porque en el otro debe estar armando tremenda pachanga (reach out, he'll be there.) Su arrebatos emocionales/emocionantes, sin embargo, quedan allí, sobre el vinilo, en forma de canciones que nunca dejan de sonar. Stubbs se fue, tras una larga enfermedad, pero con el orgullo de haber sido siempre uno de los Four Tops y la voz de una planta carnívora...

01 octubre 2008

Underground Fanzine, No. 3.

La Ciudad de México, ya lo dijo André Bréton, es surrealista - para bien y para mal. Es una ciudad desquiciada, pero que nos gusta un montón. Por eso cuando nos invitaron a la fiesta Time For Action! fuimos sin pensarlo mucho. Sin mucho dinero, pero con mucho entusiasmo y ganas de parranda y música, tomamos un autobús y nos lanzamos hacia allá.

Time For Action!, debemos decirlo, fue una fiesta desorganizada y caótica, pero que tuvo lo suyo. Comenzamos en un bar, nos movimos a otro (lleno de metaleros, que huyeron tras una buena dosis de Northern Soul, ¡todo un triunfo!) y terminamos en otro más. Con todo, la convivencia estuvo bien, hubo algunos al que se les pasó el vino y hasta se apareció gente nueva, lo cual nos da un gusto enorme - ¡sigan!

Además, claro, hubo hojitas informativas para repartir (nuestras Snap! y la nueva Peeping Tom! y la defeña Friday On My Mind), discos (viejos vinilos y el EP de Los Padrinos!) y el nuevo número, el 3, de la Underground Fanzine, que reseñaremos a continuación.

¿Por dónde empezar? La foto de la cubierta es genial. Sí, dice "Julio '08" en la portada y la recibimos hasta finales de septiembre, pero así son los fanzines, ¿no? La contraportada es un lindo collage del programa de mano del Chewing Gum Weekend 2008, inmejorable.

¿Y el contenido? ¡Muy bueno! La verdad nos ha gustado más que el número anterior. Modernismo por todos lados. Comienza con un genial artículo sobre publicaciones de R&B de la Gran Bretaña de entre 1964 y 1966 escrito por los leoneses (de España) Mocky y Álvaro Dimples, todo con sus respectivas fotos - ¡envidiables! Hay una curiosa reseña a una edición mejicana de la banda sonora de Blowup de Antonioni, una sección de "retratos" de Mods mejicanos (comenzando, claro, con Toño "Mod TJ1" de la última esquina de Latinoamérica.) Hay entrevistas con The Ugly Beats, Ángel "Manzanares" (autor del libro I've Got My Mojo Working. Londres 1960-66, para mayor referencia), Al Supersonic & The Teenagers y The Canary Sect; un muy personal artículo de Los Allnighters por uno de sus integrantes (Igu) y textos muy ilustrativos sobre The Temptations en 45 rpm, Performance (la película con Mick Jagger y James Fox), un cómic muy divertido y un cuento absurdo de Dani Llabrés.

El disco que acompaña al fanzine, Dancing In The Street, tiene realmente lo suyo y nos sorprende ver (y escuchar) lo conectados que, sin saber, hemos estado musicalmente en estos días, ya que entre lo que hemos estado escuchando y los títulos de la recopilación hay bastantes coincidencias. Entre ellas, nombres como Jimmy Smith, James Brown, Chris Farlowe, Bo Diddley y Mongo Santamaría; y temas como I Don't Need No Doctor de Ray Charles y I Ain't Gonna Cry No More de Timi Yuro. Una selección de 25 temas con una que otra joya re-descubierta como The Super Super Blues Band (¡qué banda!), algunos instrumentales y música con tempos variados, para ponerlo en una fiesta y bailar, pero dar tiempo para ir por cervezas en los temas más lentos.

¿Y dónde conseguirla? Por correo, escribiendo a
actiondist@gmail.com.

22 septiembre 2008

Peeping Tom! Número 1.

Ya está en las calles nuestra nueva hoja informativa, Peeping Tom! ¡Cine clásico y de culto en papel!

En su primer número: Woody Allen y sus memorias de polvo de estrella. Reseñas de la versión original de The Wicker Man, el filme sixties de Modesty Blaise y los inicios gore de Peter Jackson. Que la casualidad te lleve a ella. En un parque, en un club, en un bar, en el autobús...

¡Nunca tires una hoja informativa! Regálasela a alguien a quien crees que pueda gustarle.

16 septiembre 2008

The Boiler 5, Barcelona.

Nuestro hombre en Barcelona, Jorge Corleone, se dio una vuelta por el club The Boiler (en su edición 5) el pasado 13 de septiembre. Y hoy nos cuenta cómo lo pasó:

"Aquí van mis impresiones sobre el último Boiler. Llegué a eso de las 1:45 con mi colega Raúl, quien ya había recibido una buena dosis de cerveza gratis al pasar a buscarme al trabajo. Para mucha gente, sobre todo los Mods más comprometidos y militantes, el aspecto a lucir en una noche como ésta es clave. Para mí lo es, pero siempre opto por lo más cómodo, que es un polo Fred Perry blanco de estreno, desert boots, Levi's y una americana azul marino con rayas. No está mal, pero cuando te encuentras con un tío como Alberto (un clon casi exacto de John Entwistle, circa 1965) que va con un traje impecable y botas, como que piensas en usar pantalones de traje para la próxima vez. Tocará ir elegante al 100%.

"El mundillo Mod barcelonés es reducido y todo el mundo se conoce, así que no es de extrañar ver a personajes como Pepito Navarro, ilustre fotógrafo del desmadre y de toda juerga que se precie de tal, un veterano modernista. Amigo de personajes tan reputados como Alex Cooper, Steve Craddock (conocido como "Captain Wanker", que se debe a su fama de engreído) y al mismísimo Paul Weller. Navarro es una caja de historias y anécdotas inagotable. Siempre es agradable encontrarse con él y con la quinta de veteranos.

"Nombro en este artículo a mi amigo y "productor" Raúl González, puesto que es su primer contacto real con la escena Mod. Desde hace un año y pico a esta parte viene escuchando y leyendo cosas sobre los Mods, su música, estilo de vestir, etc., básicamente influenciado por vuestro humilde servidor. Se encontró con un mundo donde la gente va a pasárselo bien, sin malos rollos e incluso puedes encontrar algún Rockabilly bailando como poseso, sin que ello implique ningún problema (aparte del estético). Básicamente, es un ambiente relajado, lejos de la frialdad indie de la que él viene. Estaba tan sugestionado por lo que ha leído y oído, que pensaba que si no iba de traje y desert boots no le dejarían entrar. Hombre, ¡una cosa es tener estilo y otra es ser nazis! ¡Jajajaja!

"Se ven chicas muy guapas, con un look muy cuidado, que parecen sacadas del Flamingo, de Tiles o cualquier club del Londres de la primera mitad de los 60. También se encuentra gente que va como si viniera de la playa o con ropa absolutamente normal. Es cierto que desentonan un poco, pero al menos comparten las ganas de pasarlo bien.

"¿Y la música? Pues, creo que, de todos los Boiler que he asistido -ya van 4- es en donde mejor música he escuchado. Mucho Soul, Latin Soul, Boogaloo, Rhythm & Blues y la dosis justa de surf y rock'n'roll. Perfecto. En los dos anteriores, el tono predominante fue el rock'n'roll y el garage y como yo soy más bien soulero, me sentí algo incómodo. Hubiera preferido algo más negro. Aquí sí que lo encontré. Al salir me encuentro con Víctor, dependiente de UK Look (reputada tienda de ropa Mod de Barcelona de la que soy cliente habitual) y me dice "¡Hey, Jorge! ¿Qué te parece la música?" Yo le digo "De puta madre" y él, "Sí, pero falta un poco de guitarra". Yo le dije que, en realidad, no me importaba demasiado si había guitarras o no, porque las selecciones estuvieron bastante acertadas. Básicamente joyitas perdidas en 45 rpm de discográficas pequeñas americanas (compré un CD con las selecciones de los 3 DJ's residentes (Cristina Alonso, Jordi Duró y Alberto Valle) y no recuerdo haber visto momentos en que la pista se vaciara. Los DJ's invitados (Warren Boogaloo, desde Inglaterra; Alvaro de Diego, desde Madrid e Iván Muench, de Barcelona), pusieron la cosa aún más caliente y al ritmo del Latin Soul, la atmósfera era de diversión total. Cabe señalar que cada DJ dispone de 30 minutos rotativos y así dar paso al siguiente. Comparado a otras ocasiones, no he notado ningún bajón en la música y que la calidad de los pinchas era muy alta, lo cual la gente agradece abalanzándose en masa a la pista del pequeño Jazz Room.

"Lo más importante de todo esto es que el Boiler número 5 de este año, sin duda ha sido el mejor que me ha tocado presenciar (y disfrutar)...

"¡Saludos a los modernistas leoneses! Desde Barcelona...

-Jorge Corleone.

12 septiembre 2008

Gol: Manuel Negrete, México 86.

1986. Mundial en México. Todos recordamos dos goles de Maradona, uno infame y otro maravilloso. Pero, definitivamente, uno de los más subvaluados y hermosos goles de la historia del fútbol es el de Manuel Negrete (que entonces jugaba con los Pumas de la UNAM) en el partido de México contra Bulgaria, jugado el 3 de junio del '86 a las 12 del día en el estadio Azteca de la Ciudad de México. No hay mucho qué decir; basta con ver el vídeo de arriba -con narración original- y disfrutar. ¡Eso es fútbol!

11 agosto 2008

Isaac Hayes (1942-2008).

Isaac Hayes ha muerto. El compositor de Soul Man y Hold On, I'm Coming se ha ido. El creador del tema de Shaft y parte esencial de la familia Stax en su época dorada (fue músico de sesión con gente como Otis Redding) no es más.

Hayes tuvo dos grandes facetas: como forjador del mejor soul sureño en su natal Memphis y a partir de 1969 como solista, haciendo un funk sinfónico que le dio gran éxito (su versión de Walk On By de Burt Bacharach nos parece insuperable) y llegando hasta desplantes disco muy poco inspirados. Su profunda voz podía escucharse en South Park, personificando a Chef.

Un buen tipo, Isaac Hayes.

09 agosto 2008

Going Underground, León.

Los desquiciados de Lookin' Back tiraron la casa por la ventana el pasado sábado 2 de agosto y todos estuvimos invitados. No hay mejor manera de comenzar el mes ocho del año ocho que con música, música, música. El cuasi-legendario Bar La Caguama fue el lugar indicado para horas y horas de sonidos clásicos, siempre modernos, y para encontrarse con todos esos búhos que viven de noche y odian el sol.

Algo está pasando en la agitada y siempre extraña ciudad de León... Going Underground resultó una fiesta más que buena, de esas que no suceden todos los fines de semana. De esas que dan gusto.

Todo comenzó temprano, aunque no tanto como el cartel lo anunciaba. Este sigue siendo un problema de organización grande, ya que todo siempre se demora - aunque el público tiene mucho qué ver con esta impuntualidad. Con todo, la cerveza y la música comenzaron desde que se abrieron las puertas y eso se agradeció muchísimo.

The Groovie Merchant
(sic) fue el encargado de los sonidos vibrantes de la noche. Presumió de buen modo su gran colección de discos con una selección impecable, funky y frenética.

Los primeros en saltar a escena fueron The Stockyard y, como siempre sucede, comenzaron los gritos de las chicas. Su Sixties Revival es bastante efectivo y a base de buenas versiones de The Kinks, The Who y hasta de Oasis (¿!) dejaron el ambiente listo para mucha más fiesta. Tienen una muy buena pinta y mucha juventud, así que seguramente escucharemos mucho más de ellos.

Caribe Kingston fue la banda que siguió y lo hicieron bien, aunque siguen siendo poco consistentes. Su reggae/ska de raíces suena bastante sucio y sirve para bailar cuando se tienen unas cervezas encima, pero esta vez no funcionó tan bien - además de que su imagen no ayuda mucho. Con todo, una banda que, con algo de trabajo, cumplirá lo que promete.

Esa noche fue el debut de Los Psychodeliciosos, que ojalá siguieran juntos al regreso de Howard, su vocalista que se ha auto-exiliado. Con sonidos lisérgicos y berridos en ñ, estos melenudos nos hicieron cantar con su versión de Están cambiando los colores de la vida de Los Chijuas. Poca precisión, pero mucha energía, como dijeron por allí.

Pero si creíamos que los sonidos psicodélicos iban a terminar, siguieron con Juan de las Negras, experimentalistas a ultranza que dejaron desconcertado a más de uno.

Siguieron Los Padrinos! que, aunque no fue su mejor gig, tocaron las canciones acostumbradas: algunas versiones (a Bo Diddley, a The Who y un extrañísimo medley llamado Surfin' Demolition Bird... ¡qué cosa!) y temas de su EP El hombre globo lo sabrá. Su presentación fue bastante caótica y llena de energía. Talkin' about my g-g-generation!

Y cerraron los Standards, la banda más añeja de todas, y fue inevitable pararse a brincar. La cerveza ya había corrido con ganas y el lugar, que contra todo pronóstico se llenó, se convirtió en el manicomio prometido. Con cada presentación la energía creció, así que a la sexta banda el guateque ya era de grandes proporciones. Buenísimas versiones de blue beat esmeralda, sonido realmente vintage, estos sujetos saben lo que hacen. Y todos querían más, más, más.

La fiesta continuó, obviamente, con más discos y chasquidos de dedos y conversaciones a-mil-por-hora, hasta que nos corrieron del bar. Terminamos molidos, pero contentos, esperando que sea la primera de muchas fiestas Going Underground. Que así sea.

01 agosto 2008

Snap! Número 2.

Sí. El número 2 de nuestra hoja informativa Snap! ya está en las calles. Que la casualidad te lleve a ella. En un parque, en un club, en un bar, en el autobús...

En este número: Going Underground, León. Reseñas de 6 bandas y un llamado a todos aquellos mis-shapes, mistakes, misfits...

¡Nunca tires una hoja informativa! Regálasela a alguien a quien pueda gustarle...

23 julio 2008

Chewing Gum Weekend 2008, Ciudad de México.

Por segundo año consecutivo, la Ciudad de México fue sede del Chewing Gum Weekend, evento anual que, ojalá, se convierta en una buena costumbre. Dos noches (18 y 19 de julio 2008) de música y estilo Mod/Sixties que se agradecieron como se debe: agitando el esqueleto hasta decir basta.

Este año fue un festival genial que hizo honor a su excelente nombre (contrario al año pasado, debemos decirlo, que no nos gustó). Dos días de pura buena música en vivo, en vinilo y además una reunión necesaria con buenos amigos.

Allí estuvimos, por supuesto. Una crónica de cómo lo vivió La Trampa del Bulevar, a continuación:

Día 1.

Salimos de nuestro León temprano en autobús el viernes. Un percance en la carretera nos retrasó la salida de la ciudad por una hora entera, así que llegamos retrasados a la Ciudad de México, pero con muchos ánimos. Tomamos, de la terminal, el metro al apartamento prestado donde íbamos a quedarnos. Nos cambiamos y salimos de nuevo al metro. Tras un largo recorrido, nos bajamos en Metro Revolución. Al bajar, nos encontramos con un grupo de Skinheads muy bien vestidos para la fiesta y, como supusimos que iban a lo mismo que nosotros, les preguntamos hacia dónde debíamos ir. Por supuesto que sabían dónde era la fiesta y nos dieron indicaciones, prometiéndonos que nos veríamos después.

Llegando al lugar (el Bar Grotesk) había muchísima gente ya afuera esperando a que abriera el lugar. Muy buena ropa, muy buenos peinados... se respiraba un muy buen ánimo. Fuimos saludando a gente que ya conocíamos del año pasado y mucha más que conocíamos sólo por la Internet. Fue bueno ver que gente que sólo habíamos visto en ciber-fotos existiese en carne y hueso. Nos lo pasamos charlando y saludando a los viejos y nuevos conocidos hasta que, por fin, abrieron la puerta. Casi todo el mundo entró como desesperado y ya adentro, el ambiente era de pura expectación. Todos estaban dispuestos para la fiesta y al fondo del lugar (en un primer piso) ya estaban preparados los instrumentos para las bandas. En una esquina cerca de los baños se encontraba Ruffy, autor del nuevo libro (único en latinoamérica) Aggro: Reggae + Skins = TNT vendiéndolo en un improvisado stand. Por supuesto, nos hicimos de uno y esperamos reseñarlo pronto.

La música comenzó a sonar y mucha gente comenzó a bailar; otros sólo a beber. Tras muchos minutos se subieron a escena los Robots From The Moon, banda capitalina de Reggae cósmico que comenzó a calentar motores. El sonido no impecable, pero el ánimo de la banda y los presentes sí.

Después de ellos, ¡Los Ovnis! Garaje mejicano original de los 60. Todas unas leyendas vivientes. Es increíble que estos señores de sesenta y tantos años toquen de ese modo. Incluso llegaron en sus rugientes motos. Su set incluyó muchas versiones (a The Animals, Sam Cooke -aunque atribuyeron Shake a Eric Burdon-, los Stones y su clásica versión de Enciende mi fuego de The Doors, que aunque no son santos de nuestra devoción, suenan genial en voz de don Armando Vázquez); pero también canciones originales de su aclamado y muy coleccionable disco "Hippies" (1968) como
Te doy tu lugar.

T
ras los clásicos de rigor y los covers en español, ya completamente ambientados, llegaron Los Rampart’s, que debutaban esa noche. Su R&B sucio nos gustó muchísimo. Nos desgarramos la garganta cantando clásicos como Baby Please Don't Go. Una actuación muy poderosa.


Y al final tocó a Los Padrinos! subirse a escena. Son nuestra banda, de León, así que fue bueno verlos de nuevo en la Ciudad de México. Sin embargo, la guitarra comenzó a fallar, los micrófonos a apagarse y el sonido fue de mal en peor, pero eso no importó para que hicieran algunos destrozos en un gig sin pies ni cabeza, pero MUY divertido, lleno de caídas, maracas rotas y mucho raw power. Tanto que en My Generation muchos asistentes tomaron el micrófono para cantar gritando y al final músicos de los Rampart’s se subieron con ellos a hacer una errática versión de Louie Louie.

Todavía después, Mod TJ1 (gran amigo que vino desde Tijuana) fue protagonista con su DJ set que nos puso a brincar como locos con su selección psicodeliciosa y de buen gusto. Además de él, durante la noche, estuvieron en la tornamesa -o al menos eso decía el programa, estábamos tan entrados en la fiesta que no nos fijamos- Attack Bisont (de Puebla), Fat Man, Ernesto Fuzz On y el siempre misterioso (¿será?) Blue Demod. La noche terminó así, aunque aún la comitiva leonesa decidió irse a unos tacos callejeros para cerrar la noche (el día, más bien, porque terminamos temprano en la mañana) y prepararse para la siguiente.

Día 2.

Anduvimos como zombies todo el día callejeando y cuando llegó la noche, nos encaminamos al Centro Histórico de la Ciudad de México, donde la fiesta sería en un noveno piso de un edificio sin ascensor. ¡Qué importaba! Íbamos subiendo guiándonos por la música que ya sonaba arriba. Esa noche fue sólo de selectores y vaya que lo hicieron bien. La noche fue casi dominada por los sonidos jamaicanos, pero cuando hubo Soul no faltaron ni el talco ni las piruetas. Hubo mucha cerveza, pláticas con buenos amigos, una vista impresionante de la Ciudad de México, horas y horas de bailar sin parar y hasta uno de nosotros terminó comprándole un 7" de Carla Thomas a nuestro amigo Beto...

Quien no se divirtió esa noche merece el mote de Amargado.



Tras las tornamesas estuvieron - así, nada más- Chris Morgan, Rick Kendrick (de los InCiters), Mr. Ryha White (que puso a brincar a todos), el Tritón Soundsystem, Dante Soulcialista (que causó polémica al iniciar su set con I Wish de los Babyshambles... ¡nosotros le celebramos el detalle!) y Moisés Underground (gracias, mate).

¿A quién le importa otra cosa? La verdad… estamos aquí por esto: por el amor a la música, nuestra música y lo demás es complemento. Hay a quienes les obsesionan que las corbatas tengan un milimetraje exacto; hay quienes se apasionan por el cine de época; hay quienes sólo quieren bailar y pelear; hay quienes vienen y van. Y todo se vale. Siempre y cuando nos una lo que siempre nos ha unido: ese sonido inigualable de los discos que giran rápido y no tanto. Hemos regresado a León con un buen sabor de boca y ganas de más.
If the kids are united...

Gracias a los organizadores, especialmente Moisés y Lisette, que nos trataron muy bien (aunque nos deben ese fanzine.)

Nos vemos el año entrante. ¿A que sí?

06 julio 2008

Television Personalities: "I Was A Mod Before You Was A Mod".

Hace poco cuando surgieron, de la nada, los Arctic Monkeys, hubo un ridículo rumor que decía que esta banda era en realidad un nuevo proyecto de Dan Treacy. Mientras que a muchos este nombre no les dice nada, es una influencia importantísima para nombres más conocidos como The Jesus & Mary Chain o Pavement. O tal vez habría qué aclarar que Dan Treacy es equivalente a hablar de Television Personalities.

Y si se decía que Dan Treacy estaba detrás de los Simios, es porque el Mr. I Love Mia Farrow estaba desaparecido hacía ya algunos años, aquejado por una enfermedad mental - y (casi) nadie sabía qué sería de él. Una leyenda muy propia del hombre que en su primer disco cantaba que sabía dónde vivía Syd Barrett. Todo se quedó en un rumor, pero sirvió de pretexto para revisitar los discos de la banda que "pudo haber sido más grande que los Beatles" - y que sí regresó hace unos tres años a grabar y reclamar lo que es suyo, felizmente.

Pero hoy nos ocupa "I Was A Mod Before You Was A Mod" (1995) que, está bien, tal vez no es el mejor de Television Personalities. O tal vez sí. Con todo, es un álbum muy especial, el último de los TVP's antes de la desaparición de Treacy, e incluso, se dice que un esfuerzo casi solista. Y se nota la desesperación y la melancolía en guitarrazos distorsionados y recitaciones con cerrado acento. Con todo, tiene una desfachatez que Treacy atribuía a ser un mod (y parafraseo): "Es poder vestirse con botas altas sin importar lo que los demás digan" (!!). Para él, mod era sinónimo de juventud y de energía desbordada por la música. ¿No tiene razón?

Y aunque el álbum no sea ortodoxo con la cultura y la música mod (el único coqueteo con el soul, por ejemplo, se encuentra en la percusión de la canción del título) sí captura la actitud y mentalidad de confusión adolescente, rabia y exhibicionismo de, let's say, Jimmy Cooper, por tomar un lugar común.

Tan ruidoso y bizarro como puede parecer a primera oída, "I Was A Mod..." es bastante introspectivo y desesperado. Aunque también hay ironía en todos lados. El primer corte As John Belushi Said, que comienza con un dramático piano, se convierte en un sketch que igual tiene de humor negro que de auténtico enojo ("Pero sé que dormiré todo lo que necesito cuando esté muerto"). Además, nos regala una de mis líneas favoritas, ever: "No soporto a Michael Stipe" (¡yo tampoco!). Muy en esta vena es también Little Woody Allen, que retrata al comediante en su nñez, sin jugar con los demás niños, tras una máquina de escribir que quiere estar en las películas para conocer a las actrices.

A Stranger To Myself ("soy un peligro para mí"), A Long Time Gone ("no sé si pueda cambiar, tengo miedo de joderlo todo") y Evan Doesn't Ring Me Anymore (la historia de dos que se conocen el día de la caída del muro de Berlín) son conmovedoras. Everything She Touches Turns To Gold es un perfecto y melódico recuerdo de infancia, que se anticipa un poco en Things Have Changed When I Was A Girl.

TVP's son justificadamente de culto. Este disco es tan confuso como la soledad de los Beatles en el álbum blanco, tan rabioso como la impotencia de no poder ser Pete Townshend y romper guitarras en escena y tan twee como puede sonar la distorsión del post-punk con una voz vibrante.


Cuánto tiempo ha pasado desde "I Was A Mod..." Cómo pasa el tiempo. Y las cosas han cambiado desde que éramos niños. Pero la sensación de escuchar TVP's es la misma. Y cómo gusta.

11 marzo 2008

Los Peyotes: Cavernícola.

Si es malo, mejor. Como ya lo dijeron ellos mismos, Los Peyotes, argentinos (¿peruanos?) neardertales fuzzy, hay qué "buscarle el lado B al rock". Estos Peyotes son cinco simios, bien ataviados, que hacen un rock de las cavernas que haría que los jodidos Picapiedras salieran corriendo despavoridos (con excepción de Bam Bam, que se les uniría). Su música, como el buen garage, es de berridos memorables, de porrazos salvajes a la guitarra y de tocar el Farfisa con las patas. Y, por supuesto, el sonido resultante es sensacional.

En una época de ProTools y videoclips totalmente maquillados, Los Peyotes son una deliciosa disonancia: tanto como una grasosa hamburguesa con toneladas de tocino tras un largo régimen de brócoli y agua. Tocar su música en una reunión es una táctica infalible para deshacerse de los indeseables (aquellos que no entienden nada de nada) y quedarse en compañía de los que realmente quieren fiestear. Porque Los Peyotes son una provocación. Y están mal de la cabeza. Muy mal. Anclados en "lo mismo de siempre", lo de estos simios es el 4x4 macizo y machacón. No se necesita mucho más. ¿Para qué? Dejemos que todos aquellos músicos de verdad se rompan la cabeza quebrando estructuras y volviéndolas a armar, total que la diversión está acá y la vida se nos acaba. ¿Qué más da si de cualquier modo "todos dicen que somos unos caretas"?

Tras más de diez años de invadir escenarios, aparecer en recopilaciones y, definitivamente, de horrorizar a más de un poperito indie o finolis auditivo, aparece Cavernícola (2005), un LP que no sólo se ve bien en el estante, sino que suena mejor en el estéreo. Debe escucharse a todo volúmen, para educar a los vecinos (o hacerlos correr). Sirve para bailar y sirve para gritar. Hay aquí y allá un poco de los Standells, de los Animals, de los Shakers y hasta del shock rock de The Crazy World Of Arthur Brown (Marilyn Manson, hazte a un lado) de cuyo éxito "Fire" estos simios hacen una increíble versión en castellano ("Yo soy el dios del fuego y les traigo... ¡fuego!"). Qué barbajanería.

De algún modo, Los Peyotes se salen con la suya: ellos no quieren ser grandes, sino todo lo contrario. Temas como "El humo te hace mal", "I Caveman And You?", "Te Pegaré" o "Mocker" son desafiantes, pero irresistibles. Nunca saldrán del underground, pero eso les sienta mejor. Las chicas nunca suspirarán por ellos. Pero, camaradas, I Don't Mind! Rocanrol cojonudo y sin complejos. Qué bueno es contar con ellos justo cuando Genesis vuelve a ponerse de moda.

Alucinante.

12 febrero 2008

The Creation: How Does It Feel To Feel.

Si hay una banda que hace honor a su nombre totalmente es The Creation. En apenas unos años, con apenas pararse consistentemente en el estudio, lograron un estatus de culto impresionante. Eso sí, sus sencillos difícilmente se colaron en las listas de los Top of the Pop, exceptuando el caso de Alemania, donde fueron astros pop con todas las de la ley. Pero The Creation es una de esas bandas inolvidables y, lástima, uno de esos casos en que pudieron ser grandes, enormes, a la altura de The Who o The Kinks. ¿Exagero?

Su carrera fue tan errática que nunca lanzaron un álbum como tal. El único LP lanzado cuando aún eran una banda activa, "We Are Paintermen" (1967), era una recopilación de sencillos y algunos covers. En 1973, ya cuando se habían separado, Charisma Records lanzó la espectacular recopilación en 12" "The Creation '66-'67", que ahora parece haberse convertido en una rareza. Este disco fue esencial para que, pasados los 60, se pudiese ver el poderío de una banda que, posiblemente, estaba muy adelantada a su tiempo.

Eddie Phillips era un guitarrista sin igual. Porque no sólo aporreaba su instrumento con sus manos, sino que le pasaba un arco de violín por encima, sacándole sonidos del más allá. ¡Por supuesto! ¿Acaso creían que fue Jimmy Page el que inventó eso? Bob Garner era un bajista excepcional (y más tarde, un vocalista más que competente), Jack Jones golpeaba los platillos con orgullo y por un tiempo, Kenny Pickett vocalizaba letras geniales sobre fracasar en las escuelas de arte o sobre ir por el lado salvaje. Mejor combo no se podía. Quien haya escuchado (y sentido ese golpe en la cara) temas como Making Time (utilizada hace unos años en Rushmore, cinta de Wes Anderson) o Biff Bang Pow lo sabe.

No es gratuito que Alan McGee haya llamado Creation a su sello, ni que la banda haya resurgido en los 90 gracias a que gente como Oasis o Ride les mencionasen como influencia e incluso grabasen temas suyos (irónicamente, Boney M tuvo mucho éxito con una versión a Painter Man). Y de las muchas recopilaciones que hay por allí, es posible que, después del ya mencionado '66-'67 que hay qué conseguirse en vinilo, "How Does It Feel To Feel" sea la mejor. Lanzada por Edsel en 1982, contiene todos sus singles de su época más prolífica (si ese término aplica), incluyendo las sensacionales Painter Man (mi favorita), Life Is Just Beginning, The Girls Are Naked, Tom Tom, Mercy Mercy Mercy y algunos cojonudos covers a Cool Jerk de los Capitols, Like A Rolling Stone de Dylan y una mejora al Hey Joe que popularizó Hendrix. Es una recopilación genial. Allí está la guitarra con arco de violín, la distorsión pesada, el vértigo, los gritos y el sudor. The Creation, literalmente.

Hace muy poco, estos gamberros se reunieron para seguir haciendo de las suyas y sabiendo que si en su tiempo no llegaron a las listas, tampoco lo harán acá... Así que, contradiciendo a cierto barbón, ellos están in here for the music. Su música es roja con destellos púrpura. Pure action!

04 febrero 2008

Cab Calloway: Minnie The Moocher.


Cab Calloway
es el Hi De Ho Man, genio del jazz, tenía el espíritu del rock and roll mucho antes de que siquiera existiese, cantando sobre la vida mundana, las mujeres, las drogas, la música misma. Louie Armstrong le convenció de que cantara scat, Dizzy Gillespie tocó en su banda y fue sidekick de los Blues Brothers. Músico, cantante, actor, inventor de palabras dignas de un diccionario aparte, vanguardista de la moda zon sus zoot suits, Cab Calloway fue grande. Gigante.

Sin duda su canción definitoria es Minnie The Moocher, inconfundible. En 1932, fue el tema de un corto de dibujos animados de la también precursora Betty Boop. Debió ser una combinación desafiante para la época. Ahora se ha convertido en un clásico, un dibujo animado excelente que, se dice, inspiró a Tim Burton para la creación de su Oogie Boogie Man.

A disfrutar de esta joya, que no debe olvidarse en el tiempo. Con ustedes, robándose el show -como solía suceder siempre que llegaba- el señor Cab Calloway. ¡Hi-de-hi-de-hi-de-ho!

21 enero 2008

Jean Jacques Perrey: Moog Indigo.

-¿Qué son esos ruidos?

Es genial encontrarse de vez en cuando con música incomprensible y discos sin sentido para alguien sin el humor suficiente. Como "Moog Indigo" (1970), creado por el desquiciado Jean Jacques Perrey. Este francés lunático tenía casi cuarenta años en los 60's y se puso a experimentar con frenesí con sonidos electrónicos y el resultado fue ese disco, tremendamente divertido y oscuro.


Con Esquivel como referencia inmediata, la de Perrey es una música de coctel con mucho sabor, elegancia y humor. Gracias a que la música de Perrey era hecha casi enteramente con la tecnología, se pretendía futurista (con mentalidad sesentera). Era, literalmente, música electrónica con mucha melodía, ideal para una fiesta de martinis. Jean Jacques Perrey es como la banda sonora de las ilustraciones lounge de Josh 'Shag' Agle. "Moog Indigo" fue su intento de llevar más allá todos sus anteriores experimentos con su colega en la electrónica Gershon Kingsley. Por eso en treinta minutos de duración, el long play recorre con sonidos de moog, zumbidos, voces procesadas, efectos de cinta magnética y teclados un camino musical que media entre el R&B, las bandas sonoras 007 de John Barry, cocktail jazz y pop.


Excepcional es la versión a The Flight Of The Bumble Bee a base de zumbidos y con percusiones exóticas o Gossipo Perpetuo, la única del LP que incluye voces. E.V.A. es un experimento sonoro cautivador que Fatboy Slim revisitó hace unos años y uno de los samples más utilizados en la historia del rap según ciertos sitios en la red (no me consta). Soul City podría fácilmente definir el término modernista. The Cat In The Night inicia como si se tratara de una banda sonora de Gerald Fried para las primeras cintas de Kubrick y se transforma en un misterioso ritmo sincopado con moogs maullantes y un bajo que parece acompañar a Sean Connery trepando las paredes de un casino iluminado a la mitad de la noche.


La pieza que da nombre al disco evoca las cintas de espías con un retorcido jazz. Hay una polka espacial divertidísima llamada Country Rock Polka pero también una exquisita balada con órganos y campanitas para bailar con una femme fatale elegante mientras se esquivan dardos envenenados. Hay una versión muy simpática de Hello Dolly! aunque no tanto como 18th Century Puppet que es casi un pop descarado. Passport To The Future es la canción perfecta para cerrar el disco, uno casi puede imaginar una secuencia de créditos de película de espías.


Y, por supuesto, el álbum incluye The Elephant Never Forgets, es la canción más conocida, aunque de modo involuntario: Se trata del mismísimo tema del Chavo del Ocho que, sí, de aquí salió. Es decir, todos hemos escuchado (y disfrutado) a Jean Jacques Perrey por las tardes en el Canalcinco. Jean Jacques Perrey se perdió en el tiempo hasta hace muy poco, aunque su influencia parece estar en todos lados.


En los últimos años colaboró con Air (en Cosmic Bird), grabó un disco con nueva tecnología (Ecklectronics) y seguirá vivo mientras Televisa siga transmitiendo la serie de Roberto Gómez Bolaños. Moog Indigo. Groovy!

13 enero 2008

Function At The Junction.


Function At The Junction (2002) es un espectacular cortometraje de Justin McArdle - quien fue productor del documental The Way Of The Crowd (2004). Así que este sujeto sabe una cosa o dos de la escena Northern Soul, y se nota en 14 minutos de pura buena música, hedonismo y baile. Sobran las palabras.

Extraído de YouTube, aquí presento Fuction At The Junction. No es la mejor calidad de vídeo, pero para los que no hemos podido conseguir el DVD que editó V2, no hay otra manera. De cualquier modo se disfruta bastante bien.

01 enero 2008

The Zombies: Odessey and Oracle.

Termina el año. Comienza uno nuevo. Todo es cosa de contadores, de números, pero es inevitable, a veces, lidiar con el recuento de los últimos doce meses, que al final, sólo es medición del tiempo, cualquier cosa que eso signifique. Tiempo que, sobra decir, ya pasó, que no volverá. Que nos gastamos sin derecho a reclamaciones ni devoluciones ¿Ý cómo los hemos vivido?

El inicio de año también es tiempo de propósitos y todo eso. Yo rara vez los hago porque al parecer estar hechos para no cumplirse, pero ahora estoy decidido a que este sea un buen año. El pasado nos maltrató, hubo mucho lloriqueo innecesario y todo pareció quedar atascado. Así que, con la moda que he tomado de elegir un himno al día, para iniciar el año escogí This Will Be Our Year de los Zombies. Cursi. Qué más da.

Eso me hizo regresar por, tal vez un par de días, a "Odessey and Oracle" (1967), su indudable obra maestra. Qué gusto es escucharlo. Treina-y-cinco minutos de pura música infalible.

Ácido lisérgico en tazas de té, evocaciones bucólicas, Rolls Royce pintados de flores, armonías vocales inspiradas, pianos lunáticos, ropa colorida, melotrones, campos de fresas y lujuria por la vida. Los Zombies en 1967 eran tan grandes como los realmente grandes. Su final llegó ese año y su canto de cisne fue "Odessey and Oracle". Cuando fue lanzado, no fue tan sonado como el "Sgt. Pepper" pero vaya que el tiempo le ha hecho justicia. Para los recopiladores de fgreatest hits, el disco oncluye Time Of The Season, un tema clásico e imprescindible. Y, claro, mi himno, This Will Be Our Year. ¿Quién no se conmueve ante tales canciones? ¿Tú no? ¡Mientes!

Pero también están A Rose For Emily, que rompe corazones; Changes, lenta y casi religiosa; I Want Her She Wants Me, casi poppy y alegre; Beechwood Park, genial; Friends Of Mine, que tiene un ritmazo y unas armonías increíbles; Brief Candles, barroca, un coro inolvidable; Care Of Cell 44, con la que abre el disco, claustrofobia melódica muy del estilo del genial Rod Argent; Maybe After He's Gone, que bien podría ser otro himno personal (¿por qué siempre elijo canciones de nostalgia?); Butcher's Tale (Western Front 1914), un voladísimo viaje con melotrones y voces con eco ("Please let me go home") y Hung Up On A Dream, balada intensa con cuerdas que Michael Brown envidiaría. Aunque es un disco de verano, es mi disco de fin de año y de inicio de uno nuevo. Porque este será nuestro año. En realidad no sé si será así. Ya había dicho esto el año pasado y no se salió de lo normal. Como sea, un poco de optimismo y de tontería no harán mal.

Por lo pronto, This Will Be Our Year y nos veremos en el futuro. Nuestro año 7 fue muy distinto al año 7 de los 60, pero a ver qué nos depara el 8. La música importa y es lo que nos gusta, por eso estamos acá. ¡Feliz año a todos!

27 diciembre 2007

Lilys: "A Nanny In Manhattan".


Comenzaron emulando el shoegaze más empedernido de My Bloody Valentine, pero después la British Invasion se convirtió en su fijación. Y se nota en A Nanny In Manhattan (1996), tremendo tema de Lilys, el proyecto del músico y loco Kurt Heasley y una banda itinerante y siempre cambiante. Del álbum "Better Can't Make Your Life Better", la canción es una joya con ecos sesentas, con un vídeo más que bueno. Contagioso a morir. Heasly es, en definitiva, uno de esos músicos que hace suyo el lema de mirar al pasado para torcer el presente con vistas al futuro.

17 diciembre 2007

James Brown: Live At The Apollo.

A un año de la muerte del Padrino
(Mayo 3, 1933 - Diciembre 25, 2006)

Are you ready for the star time?

El 24 de octubre de 1962, James Brown actuó en el Apollo Theatre, en la calle 125 en Nueva York. Era una noche más, como había hecho desde 1959, sólo que entonces era artista de acompañamiento. Ahora él era el headliner... y esta vez la grabadora estaba encendida. El Padrino del Soul había arreglado la grabación ante la negativa de su disquera, alentado por la excelente respuesta de su público. Y claro, era su mejor época. Era el mejor espectáculo del mundo, el escenario se caía.

El booklet de la reedición de "Live At The Apollo" da un contexto muy exacto de la época en que se grabó el disco. La superestrella de los 50's Harry Belafonte actuaba sold-out en el Americana Hotel, en Broadway se había estrenado Quién teme a Virginia Woolf, los cines estrenaban la escandalosa Lolita de Kubrick y Kennedy luchaba contra Cuba y en todos lados se hablaba de guerra nuclear. James Brown aún así se las arregló para llenar el Apollo, que era un lugar que significaba el éxito o el fracaso. Desde los años 30's cuando se inauguró su Amateur Night, ese lugar vio nacer las carreras de gente como Ella Fitzgerald y se extendió hasta los 60's viendo los inicios de gente como Michael Jackson. El público del Apollo sabía lo que quería. Si el artista era malo, lo echaban. Pero si era James Brown, no había más que postrarse a sus pies y gritar aww! cuando él lo ordenase.

El resultado de esta grabación salió en 1963 y aún hoy es uno de los más grandes discos grabados en vivo. El sudor, los desmayos, los desplantes más que histriónicos de James Brown, son una genialidad que el disco logra captar, a pesar de sólo apelar al oído. Habrá qué decir que algunos de los gritos y los aplausos que se escuchan en el vinilo están sobrepuestos, pero El Padrino casi escupe los pulmones sobre el escenario y eso no tiene precio. Perdía tres kilos en cuarenta minutos sobre el escenario. Giraba y se revolcaba, como si sufriese un ataque cardíaco.

"Live At The Apollo" tiene, además, el mérito de llevar el R&B al mainstream radial. A pesar de ser un álbum en vivo y que presume de reproducir el concierto entero sin cortes, algunas canciones fueron editadas como sencillos. Si la versión de estudio de Night Train ya había sido un éxito antes ese año, el disco en directo hizo que James Brown pasara de ser un héroe marginal a uno casi nacional. Y de ahí, el mundo. Con todo, "Live At The Apollo" es un vinilo de culto, un documento delirante de uno de los showmen más importantes de los Estados Unidos. Comenzó recogiendo algodón. Y se cansó de recoger aplausos. El Padrino, desde entonces, se convirtió en tal.

Ninguna colección que se respete está completa sin el "Live At The Apollo". Después de esa calurosa y mil veces imitada introducción es imposible dejar de escuchar hasta que termina Night Train con un James Brown casi exhausto. Imposible dejar de emocionarse cuando invita al todo el público (incluyendo a quienes no estuvimos en el Apollo, pero en quien El Padrino también pensó al grabar este disco) a subirse con él a ese tren nocturno. I'll Go Crazy! I will.

12 diciembre 2007

Noonday Underground: "London".


Grabado en un club mod londinese en la calle Gerrard, London (2001) de Noonday Underground es un genial vídeo que de verdad hace honor al coro de la canción: "London's swinging". Como en el '67 mismo. La canción, extraída del álbum "Self Assembly" (2000) es una joya psicodélica. Los responsables: Simon Dine (antiguo miembro de Adventures In Stereo) y Daisy Martey, quienes hicieron un genial disco sólo para coleccionistas y melómanos sin redención. London es una excelente muestra de su sonido: clavado en los sixties, tremendamente volado y con sabor a ajenjo. Por algo a Paul Weller le encantó. Como dato extra, se dice que Pete Doherty solía asistir al club en que se grabó el video antes de saltar a la fama con The Libertines.

10 diciembre 2007

Ray Charles: Hallelujah, I Love Her So.

"The blues are old, but they are not tired..."


Hace poco me encontré con las reediciones de Atlantic Records en CD a algunos de sus discos clásicos de los 50 y 60. John Coltrane, Ornette Coleman y, por supuesto, Ray Charles. Motivado, adquirí algunos (estaban a muy buen precio). ¡Aleluya! Qué bueno que lo hice.

De Ray Charles siempre se dirá mucho y nunca se dirá lo suficiente. Es un ícono. Es una leyenda ya de por sí. Quien no conozca a Ray Charles que arroje la primera piedra.

Supongo que era un gran tipo. Sólo un gran tipo bromea sobre sí mismo como hizo él en The Blues Brothers, película imperdible de John Landis (1980). Y sólo un gran tipo puede hacer música tan grande.

El punto es que mi disco favorito para tristear un poco en los últimos días es "Hallelujah I Love Her So!" Un álbum fabuloso que fue lanzado originalmente en 1962 como una recopilación de algunas de las mejores grabaciones de Ray para Atlantic, antes de que el genio firmase contrato con ABC-Paramount, donde reinventaría el country muy a su manera.

"Hallelujah..." por tanto, repasa algunas (no todas) de las grabaciones más representativas de Ray desde 1952: clásicos como la seminal I Got A Woman, la genial Greenbacks (con ese piano asesino), la muy versionada canción del título y la impresionante Ain't That Love. Pero lo que realmente quiero escuchar de este disco son esos temas lentos y adoloridos. Son lo que necesito. Ese sonido de piano triste, esas letras con aliento a licor y cigarrillos baratos. Es en esas canciones donde Ray realmente canta como un hombre, como un artista, como un genio. ¿Que no había encontrado realmente su voz, como dicen los que critican estas grabaciones? Pues entonces la búsqueda fue fascinante, a juzgar por los resultados de su experimentación. Y como dicen las notas del folletín: Ray puede poner su dedo en la parte soul del blues.

Los títulos de los temas hablan por mi: Drown In My Own Tears, Sinner's Prayer, Come Back Baby, Funny (But I Still Love You) (todo un himno), This Little Girl Of Mine, Don't You Know... Y a eso suena el disco: a licks de blues en el piano, la voz intensa de Ray, una excelente banda de acompañamiento. El día en que yo entre a un bar y haya una banda tocando así, entonces lo habré visto todo y podré retirarme a la montaña y no volver nunca a la civilización.

Lord, have mercy of me...

03 diciembre 2007

La Jetée.

La Jetée (Chris Marker, Francia, 1962) es una maldita obra maestra, una photo-roman de 28 minutos que me mata. Famosa por inspirar a Terry Gilliam para sus 12 Monkeys, es una verdadera maravilla narrativa. Imperdible.

Extraída de YouTube aquí presento la versión doblada al inglés de La Jetée. Una de mis exploraciones fímicas preferidas de uno de los temas recurrentes de la cinematografía y la literatura, y uno de mis favoritos, por cierto: los viajes en el tiempo.

19 noviembre 2007

The Yardbirds: Live! Blueswailing July '64.

Uno.
Un ruidoso club. El tintinear de los vasos. Decenas de conversaciones hacen un sólo murmullo. Hay un escenario, una batería discreta armada y un par de amplificadores esperando sonar...

En una fiesta hace unas dos semanas, ya con un par de cervezas encima, me puse a platicar con una amiga, largo y tendido, sobre música ("some pretty skinny girl that likes to talk about bands"). Y ella no me creía cuando mencioné a The Yardbirds como una de las grandes bandas de todos los tiempos. ¿Qué tiene de increíble? A mi parecer, mi afirmación no sólo es sensata, sino cierta.

Es inevitable, cuando se habla de los Yardbirds, hablar sobre guitarras. Y a mi me gusta el tema, porque es mi instrumento. Y resulta inevitable porque es la banda por la que, nada más, pasaron, en distintas épocas, tres de los más grandes guitarristas de la Gran Bretaña: Eric Clapton (sí, se descompuso después, pero tenía lo suyo), Jeff Beck y Jimmy Page. Tema trillado incluso. ¿Se puede decir más? Sí, que eran un combo sensacional de R&B (y un poco de pop) y una sólida banda en vivo. Tanto que su disco debut, "Five Live Yardbirds" fue un disco en vivo. Y que Keith Relf me parece un frontman genial.

Hasta hace muy poco, el único documento que comprobaba la espectacularidad de los Yardbirds en vivo en su primera etapa era su disco debut. Sin embargo, en 2003 Sanctuary editó "Live! Blueswailing July '64" que es la grabación de un gig, no sé sabe bien dónde. La formación de la banda era, obviamente, Relf, Clapton en la guitarra líder, Chris Dreja en la guitarra rítmica, Paul Samwell Smith en el bajo y Jim McCarthy pegándole a los tambores. Prometedor.

Dos.
Un ruidoso club. El tintinear de los vasos. Decenas de conversaciones hacen un sólo murmullo. Hay un escenario, una batería discreta armada y un par de amplificadores esperando sonar...

Un quinteto bien trajeado se sube, conecta sus instrumentos y a tocar. Comienzan con Someone To Love Me. El público sabe bien de qué va la cosa desde esa sensacional intro de guitarras, pero ellos apenas están calentando motores. Tanto que ni siquiera terminan de tocar la pieza. Así que deciden impresionar a la audiencia con un cover de Chuck Berry: Too Much Monkey Business, que ahora sí se echa a todos a la bolsa y genera aplausos verdaderos. Geniales. Para no desentonar, siguen con un standard R&B, I Got Love If You Want It. El que canta aprovecha para sacar su armónica y hacer de las suyas.

Tras tocar esta canción, el guitarrista líder necesita re-afinar su guitarra (¿o cambiarle una cuerda?). Aprovechando la pausa en la música, el rubio cantante cuenta al público que se está afinando una guitarra de 300 libras, una preciosa Fender Jazzmaster, posiblemente la única en el mundo entonces. El otro guitarrista sólo sonríe detrás de su instrumento. Su guitarra sufrió el gig pasado, ya que se rompió y él tuvo qué hacerse a un lado y dejar a la banda tocar ("it was quite good actually" dice el cantante en broma). Y así, sin avisar, ya que está lista la Jazzmaster, rompen el silencio con Smokestack Lightning. De ensueño. Como si fuese poco, al terminar la banda repasa a Sonny Boy Williamson y su Good Morning Little Schoolgirl y después se largan a hacer a todos bailar con una movidísima versión de She's So Respectable ("¡qué chica tan formal!") de los hermanos Isley, que arbitrariamente se mezcla con Humpty Dumpty ("And this is where the rhythm changes... to blue beat!" grita el que canta).

Un gig tan sudoroso debe terminar bien. The Sky Is Crying es un blues auténtico para un público auténtico. El guitarrista líder se sienta a esperar su entrada, a los tres minutos de canción. Pero cuando toca, lo hace de un modo impresionante. Increíble que todos estos muchachitos sean blancos y tan bien peinados.

Apenas dura un poco más de media hora, pero escuchar a estos Yardbirds en vivo, es una locura. Me encantan The Yardbirds en todas sus formaciones... y la próxima vez que vea a esta chica, le daré "Live! Blueswailing July '64" como argumento para sostener mi afirmación.

18 noviembre 2007

La trampa del bulevar (intro).

He caído en la trampa de escribir, aunque no quería ya...


De nuevo. Acá estamos. Caímos en la trampa. Y es que no podemos dejar de hablar de los discos, las canciones, los ritmos, las letras, de la música de toda la vida... De los libros, las revistas, los blogs, las conversaciones de trivia, las películas... Del whisky, las fiestas, los brincos, la calle y la habitación, los nuevos amigos y los viejos de siempre... De la ropa, la pinta completa, las botas, las minifaldas y los routemasters, las sombrillas, el pop-art...

"Si has perdido la fe en el amor y la música, entonces el fin no estará lejos..."

Acá estamos de nuevo. Bienvenidos. Hay qué apoderarse de la tornamesa en las fiestas, bailar y hacer bailar, enamorar a los escépticos. Que los discos giren...